domingo, 12 de junio de 2016

LA GATA QUE TRAZABA AMORES EN EL BARRIO...


Medio pusilánime salgo a comprar algo para comer, es noche fría y hay arreglos de cañerías en la calle, hay que sortear los cortes para llegar al almacén de la esquina que tiene pan hasta tarde, peso las marraquetas y veo dos jóvenes que me miran, reconozco a uno que es fotógrafo, me saluda amablemente contándome de un proyecto, saludo al otro más joven que me dice vive en la casa azul... -la de los músicos- agrego muy seguro...-ahí mismo- me contesta...pienso en que debo contarle algo que le puede interesar, dudo si sea conveniente hacerlo, al final me decido y echo fuera: ustedes acogieron a una gata negra hace un tiempo, bueno ella vivía conmigo, aunque era de los techos y tenìa mil casas... me mira con cara de niño y entusiasmado me dice: ah , si... la neeeegra, hasta la llevamos al veterinario porque tenía heridas en la boquita, la queríamos mucho...pero qué pasó con ella que desapareció ..trago saliva y le doy la mala nueva: murió, la encontré  afuera del pasaje, estuvo desaparecida como un mes, la enterré en casa.. hay un silencio tan corto como triste , le brillan los ojos al joven músico -intuimos que eso podía haber pasado- agrega.
No me contengo y disparo: Quiero agradecerles por haber recibido a mi negra, el tratamiento a las encías le duraba mientras estaba visible en casa, ella era muy especial, algún día les contaré su historia, de verdad , muchas gracias ...me da el apretón de manos más sincero e inesperado de la noche y se van, junto al fotógrafo, sorteando los cortes de calle .
Vuelvo a casa, miro la tumba de la negra y susurro.... que hasta después de muerta te dure el genio y figura, flaca casquivana , me como una marraqueta contento, así como brindando por ese grandioso amor gatuno que permite el diálogo cariñoso entre vecinos que ni se conocen.

                                                                                                                                                ¡RE-ÑAU!.