viernes, 10 de marzo de 2017

TRAILER

Concepción , Chile, 1976: La policía pinochetista me torturaba a diario. Un día llevaron al cuartel a un mendigo que todos conocíamos, le apodaban El Hombre Perro, porque contaban  aullaba a la luna, como una bestia . 

Todos sabíamos que El Hombre Perro era un pan de dios.

Hubiese sido suicida interceder, el miedo ganaba lejos. El mendigo me reconoció,  mi familia lo invitó a cenar muchas veces.

Los torturadores notaron nuestra complicidad, inmediatamente nos confrontaron en una sesión  despiadada , El hombre perro no hacía gestos de dolor, eso indignaba a los malditos; nos daban más corriente, más cigarros apagados en nuestros cuerpos.

En un chispazo de conciencia vi como mi compañero hinchaba su pecho agitadamente, las correas que lo amarraban explotaron, estiró una boca canina: dos dentelladas certeras y voló la cabeza del primer milico, una zarpa imposible apareció en lo que antes era su mano : abiertos en canal otros dos, el cuarto no resistió y cayó desmayado en medio de vísceras y sangre fresca.


Me puso en su lomo casi moribundo, los informes decían “ Jauría de lobos rusos ataca cuartel”.                            
Corrimos libertarios en medio de la noche, la Cordillera de Nahuelbuta nos esperaba.